domingo, 6 de noviembre de 2011

Más que lluvia

Generalmente la lluvia suele causarnos sensación de nostalgia, de tristeza, de melancolía. Hoy llueve, pero en vez de nostalgia, me dan ganas de reflexionar. Reflexionar sobre todo lo que soy, sobre aquellos que me quieren y me acompañan, y en especial sobre todos a los que necesitan de mí. Reflexionar sobre todo lo que logré hasta acá con determinación y confianza.
Han pasado lluvias y varias tempestades. De todo se aprende. Dicen que después de la tormenta siempre llega la calma. Y creo que la clave está en correrse del papel de víctima en las circunstancias que atravezamos y perseguir con convicción nuestros objetivos y anhelos. Aquellos logros que nos causan felicidad, y nos llenan de alegría y satisfacción. Pero justamente es la felicidad aquello absoluto, e inalcanzable. ¿Quién es en esta vida completamente feliz?, bien sabemos que nadie. Por eso nos conformamos con alcanzar copias de esa gran felicidad, partecitas, que se van reflejando a lo largo de nuestra vida, de manera momentanea, y no perdurable por completo.
En lo particular creo que esa felicidad es la que se alcanza gracias al amor y viceseversa. Y me refiero al amor como esa afinidad entre las personas, sin importar la ideología o puntos de vista, como generador de grandes actitudes, emociones y experiencias. Sin dudas, el amor es el complemento de la felicidad. Cada uno de nosotros como personas, somos piezas que deben complementerse en este gran y desordenado rompecabezas de la vida.
Y para poder encontrar a una persona que nos complemente, debemos primero saber quienes somos, y sin dudas, mostrarnos con autenticidad.
Para ello no importa el peso, el pelo, la ropa, la altura, lo superficial, o cualquier esteriotipo. Por el contrario, debemos aprender a querernos a nosotros mismos.
Para poder encontrar a una persona que nos complemente, debemos estar bien con nosotros mismos.
Y cuando sea el momento, el amor llegará. Se los prometo !


Gracias lluvia !

1 comentario:

  1. ¿Me prometés que esa persona llegará? Comparto plenamente lo que decís, creo que es así, dicen que las cosas llegan cuando estamos listos para recibirlas. Capaz es al revés, porque estamos abiertos a lo nuevo que viene es que podemos de pronto ver lo que siempre estuvo ahí delante nuestro. Como sea, una cosa es segura, para estar bien con los demás, hay que estar bien con uno mismo. De eso no me caben dudas.

    Fue una linda sorpresa encontrar tu comentario en mi blog, me alegra mucho que puedas sentirte identificada con algunas de las cosas que escribo, es reconfortante, una se siente menos sola.

    Me voy a seguir chusmeando tu blog. Beso!!

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