viernes, 11 de noviembre de 2011

Cada persona es un mundo, pero no todos forman parte de mi sistema -

Haber. Creo que hay mucha gente que está meando afuera del tarro. Gente que está haciendo mal. Y no me conformo con consolarme con la idea estúpida de que "todo vuelve". No creo en eso, esa especie de justicia vengativa que esperamos para con otros, me parece de lo más bajo que pueda existir (y si no me creen no me importa). Me parece que es simple, a cada uno le toca vivir lo que le toca vivir, y uno trata de hacerlo lo mejor posible, de ir resolviendo situaciones de la mejor manera. Obviamente, muchas veces son las que fallamos y es ahí donde tenemos que lamentarnos errores, pero no me parece que sea "porque todo vuelve" en todo caso me parece que es el pie fundamental para apreder y crecer como personas. Lo importante es saber reconocer esos errores, y aprender de ellos. Basta de mirar la paja en el ojo ajeno ! últimamente lo único que escucho son quejas, enojos, gente con muchas ganas de descargarse en contra de otros. Y sí, está genial descargarse, ayuda, porque acumular cosas que queremos decir o que pensamos tampoco está bueno. Por eso escribo, por ejemplo, por eso canto, por eso me agarran los ataques de inspiración y puedo pasarme toda una tarde cocinando para las personas que más quiero. En fin, cada uno tiene su propio cable a tierra. Pero me parece importante, fuera de lo que hagamos para descargarnos o conectarnos con nosotros mismos, que cada uno tenga la voluntad, la capacidad, o el valor para descargarse con quien corresponde, y decir lo que admira o lo que le molesta a quien corresponde. Y no a otros, eso es mucho más grave. Desde chica, dos personas maravillosas me enseñaron que con respeto y siendo amable puedo lograr muchísimas cosas. Siempre que me molestó algo de alguien lo dije, o lo pregunté para tantear la situación. Y ya les hablé del ida y vuelta que espero de las relaciones con los demás. Yo también quiero que me digan las cosas de frente, sin rodeos, y sin involucrar a otros. Y los que me acompañan y me respetan lo saben, y lo hacen. Y es mutuo. Es una manera de ir conociéndonos.
Por otro lado, no me puedo pasar la vida tratando de comprender a las personas que creo que me quieren o que les importo, y digo creo porque no estoy segura de éso. Nunca terminamos de conocer a las personas. Pero saben que ? yo tambien soy una. Y ya me aburrí, me cansé de enrredarme con esto. El que me quiera y me acepte, acá estoy. Sí, no soy perfecta, tengo mis defectos y cometo errores, a veces bastante seguidos. Y a veces, no sé si por ingenua, o por despistada, pero tampoco me doy cuenta en qué me equivoco. Y para eso necesito que me digan las cosas de frente. Por más grande o madura que sea, es verdad, no me doy cuenta de todas las cosas que hago mal, capaz hay algunas de las que todavía ni enterada estoy. Pero para nada maduro me parece enojarse, no hablar, no ser amable, ser descortéz y hasta hacer sentir incómodo a alguien, y no decir de frente lo que realmente pasa. Es verdad, cada persona es un mundo. Y en mi vida, en mi sistema, solamente están los planetas compatibles conmigo, los que me hacen bien. Puede sonar orgulloso, pero creo que sin el orgullo y sin un poco de amor propio, lo único que hacemos es dejar que nos pasen por encima. Y acá tambien hay alguien, alguien con dignidad, que no quiere que le falten el respeto.


Aprendiendo de mis propias experiencias, me encamino un poco más en este viaje, y sigo, sigo y sigo.Ya nada me sorprende. Porque cada vez me siento más fuerte, más yo, más convencida y contenta de mi misma. Y estar bien conmigo misma es lo que más quiero en este momento. He dicho.

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